BOMBA ESTEREO en Lollapalooza Chicago

Domingo, 3 de agosto 2014

 

Mediodía, salgo de mi casa después de llamar a varios cuadernos que tienen la pulsera de 3 días para Lollapalooza, ninguno de ellos  parece lo suficientemente prendido como para caerle temprano a este festival que para nuestra fortuna tiene cede en Chicago cada año. Sin embargo en esta ocasion la cartelera no daba mucho para rockear. “Esta edición la dedicare a la pubertad y el EDM” fue lo que quizá paso por la mente de Perry Ferrel. ¡Ni pex! me lanzaré de solin a ver si me encuentro por allá a alguien conocido (lo más seguro).

 

Con la intención de llegar a tiempo de checar a los colombianos de Bomba Estéreo le meto la pata al acelerador. Pedal to the Metal mientras escucho a Interpol en mi sistema vintage de  la nave. Llego al festival, se siente un ambiente de secundaria al ver a la mayoría de los asistentes entre los 15 y 18 años, el cielo medio nublado amenazando mojar al personal del Lolla.

 

1pm: Ya adentro mientras camino rumbo al stage “Bud Light” ( donde tocara Bomba Estereo), el grupo del escenario aledaño se pasa unos cuantos minutos de su set y eso demora que Bomba  empiece puntual su presentación. Eso me permite darme un rol entre la gente que ya esta lista para que salga Simón Mejia y su banda. No veo a nadie conocido, pero si mucha banda con parafernalia colombiana.

 

1:13pm: finalmente sale Bomba, sonidos pesados de bajo y efectos que hacen retumbar los subwoofers cañon, casi como si la intención fuese invocar a Tlaloc. Puta y yo que no me traje mi impermeable. De repente se deja venir en avalancha la juventud que estaba en el escenario vecino al sentirse seducidos por esos sonidos"edimiescos". Unas nenas llegan por atrás manoseando mi trasero (que esta muy erizo por cierto), siguen su camino para estar mas cerca del escenario. De repente veo al “Avestruz” y al “Thorko” entre la multitud que ya esta abarrotando el Bud Light Stage. Al fin alguien conocido

 

Ya después de varios minutos de intro electrónico aparece Liliana Saumet, la cantante, incitando al respetable mientras brincotea en su atuendo azul emplumado y contagia a todos incluyéndome a mi.  Es la cancion “Pure Love” de su disco “Elegancia Tropical" del 2012. El guitarrista Julian Salazar deja los Sintes para pasarse a la Lira pero esta no suena al principio. Un par de señas a los monitores y asunto arreglado. Simón Mejia hace lo mismo pasando de teclas a bajo. Liliana me  a Yolandi de Die Antword en su manera de controlar las rimas y su presencia llena de adrenalina en el entablado.

 

Comienzo a mover la nalguilla locamente sin temor a ser juzgado, empieza a llover ­ leve y poco después más heavy. Aunque la gente no se agüito y siguió allí. Me llama la atención que este publico en su mayoría joven se la pasa bien a pesar que ni conocen las canciones y aparte están cantadas en otro idioma. Yo no estoy muy familiarizado con su material tampoco, solo conozco algunas rolas del primer disco editado acá en el gabacho en el 2009, pero eso es lo de menos, Bomba Estéreo se mete gacho a todos al bolsillo.

 

Sigue lloviendo y es como echarle mas fuego al asador, a guevo tienes que bailar para sacudirte la lluvia, mientras el grupo continua mezclando ritmos sicodelicos electronicos con champeta de Cartagena. El audio de el escenario suena tan chingon como los mismos  vintage amplis fender que la banda utiliza.


A medio set se revientan la de “Pump the Jam” de Technotronic versión Spanglish incluida en su EP  “Ponte Bomb” del 2010 y los gringos se prenden aun mas. El “Avestruz” se engancha en un mosh pit que termina en todos abrazados brincando el pasto mojado, éxtasis electro-cumbianchero total. Y justo cuando una güerita me agarra de la mano para bailotear llega un wey medio mamado y se mete a bailar con nosotros, ni como hacerla de pedo.

 

Siguen los colombianos haciendo de las suyas y la banda cada vez más prendida. El baterista muestra que es todo un monstruo detrás del kit y hasta se pasa de lanza malabareando las baquetas. Mucho desmadre para 3 músicos y una cantante.

Aunque si con ayuda de cajas de ritmos, pero muy bien utilizadas. La verdad rompió mis expectativas y recuerdo a mis cuates que no quisieron llegar temprano al tokin. De lo que se perdieron los guevones, en fin…